Es una idea muy difundida entre la población mexicana que el Cáncer se hereda, es, por consiguiente, casi cotidiana la pregunta en mi consultorio de especialidad: Oiga doctor, ¿mi cáncer es hereditario?

Si tuviera que contestar con un SI o con un NO, seguramente la mayor parte de las veces, para un caso en particular, la respuesta sería un NO.  Esto es válido y lo es para prácticamente todas las formas de Cáncer conocidas con algunas excepciones puntuales.

Lo primero que tenemos que tener claro es que la genética y la herencia no son la misma cosa, que en aquellos casos donde juega un papel, llamémosle la "transmisión familiar", no se presenta de manera casi "mágica" como mucha gente supone.  ¿Cuántas veces no hemos visto a una persona que tiene determinado tipo de Cáncer y no tiene un solo familiar que lo haya padecido?  ¿Has pensado en la posibilidad de la "transmisión familiar" de los malos hábitos alimenticios y de estilo de vida?

Hoy inicio esta serie de publicaciones "Que tienes que hacer para NO tener Cáncer" con la primera parte: Cáncer de Colon y Recto.

Tocaré en los meses subsecuentes los tipos de Cáncer más comunes que afectan a nuestra población en México: Mama, Cérvix, Próstata, Pulmón y en donde claramente nos daremos cuenta de un hecho irrefutable científicamente hablando: Existen factores "Reductores de Riesgo" para TODOS y CADA UNO de los tipos de Cáncer que nos afectan. Tu puedes modificarlos a tu favor, si tan solo tienes el conocimiento, la conciencia y trabajaras en ello.  En todo caso, si la "transmisión genética" fuera el factor principal y desencadenante, no lo podríamos modificar, sin embargo, los factores de riego se dividen en modificables y los que no lo son, en los primeros es en los que debemos concentrarnos y tomar acciones, en los segundos hay que conocerlos y tenerlos presentes para detectarlos de manera oportuna y tratarlos con éxito.

Pues bien, iniciemos hablando de cáncer de colon.  Aquel viejo término del intestino grueso que aprendimos en la escuela, es lo que corresponde y a lo que hoy denominamos colon y recto.  Una estructura de más de 1.5 metros de longitud, que mucho más allá de servir de conducto para el paso de la materia fecal, tiene una gran importancia en el proceso de la salud y enfermedad de nuestro organismo, produce decenas de substancias inmunológicas y es capaz de tener una alta capacidad de mutaciones, de hecho, podemos considerarlo un órgano altamente inmunogénico, además de ser fundamental en la reabsorción del agua y los electrolitos de nuestro organismo.

Pensemos que, si los seres humanos necesitamos alimentarnos todos los días para vivir, nuestro sistema de abastecimiento y procesamiento del agua y del alimento tiene, por razones de lógica elemental, una gran importancia. Por ello, ¿no les parece más sencillo pensar, (en vez de andar buscando causas complejas) para explicar porque tenemos "esto o aquello ", que somos nosotros mismos los causantes de nuestras enfermedades por la manera como comemos?

Pocos sabrán acaso que el colon derecho (es decir la porción proximal y una parte del colon transverso) es anatómica y funcionalmente distinta a la porción distal, a su vez ellas dos, son distintas a las características y funciones globales del colon sigmoides, del recto, del canal ano-rectal y del ano en si, por lo tanto, cada uno de estos segmentos tiene su muy particular forma de enfermar y de manifestarse clínicamente.   Por supuesto para el cáncer no será la excepción, sus expresiones en la clínica son variadas e inespecíficas.   Virtualmente nunca son tempranas.  Para descubrir algún problema tenemos que ir a buscarlo, nadie hace un diagnóstico sin pensar primero en la posibilidad de el mismo.

Con mucho, el padecimiento más frecuente de este órgano es el llamado Síndrome del Colon o del Intestino Irritable, comúnmente conocido como "Colitis Nerviosa", la cual per se, nos demuestra la clara influencia que los factores externos, en particular los psico-emocionales, pueden tener sobre él.  Valga como ejemplo un simple hecho: ¿cuantas veces no ha pasado que tienes un "susto" digamos y el resultado poco después es una diarrea?, de esta misma forma podemos notar fácilmente que tanto la calidad como la cantidad de los alimentos influirá necesariamente en su funcionamiento y por supuesto en la generación de enfermedad.

Ya hablábamos de la gran inmunogenicidad del colon, imaginen la cantidad de trastornos potencialmente derivados de ello. Además de todo esto, existen enfermedades de tipo infeccioso como pueden ser la Colitis Amebiana, Parasitaria o por Virus y Bacterias, éstas producirán tanto síntomas locales y regionales, como manifestaciones a distancia, por ejemplo, fiebre o escalofríos.  Agreguemos a esto la presencia de enfermedades de carácter autoinmune, las dos más representativas son la CUCI (Colitis Ulcerosa Crónica Inespecífica) y la Enfermedad de Crohn, mismas que tienen una discreta, cierto, pero existente relación con la propensión al desarrollo de cáncer en etapas posteriores.  Finalmente encontramos enfermedades propiamente precursoras, definitivamente pre malignas y también bastantes.  Un par de ejemplos: Poliposis Familiar Múltiple y Síndrome de Peutz-Jegers.

El cáncer por definición, es una enfermedad multifactorial, no nos empeñemos en darle solo una causa.  Para que el cáncer que potencialmente TODOS llevamos dentro se exprese, requiere de la coincidencia de diferentes elementos en un momento dado, algo así como estar en el sitio inadecuado en el momento menos oportuno.  Sin embargo, si vemos las cosas de manera fría y objetiva, del total de casos que se presentan, son las causas externas y con mucho, las que tienen "más peso", simplemente pensemos en el Síndrome Metabólico, la Diabetes Mellitus y las enfermedades crónico-degenerativas en general que afectan al mexicano adulto en este siglo XXI.   Prácticamente todas ellas tienen un común denominador: una dieta inadecuada y un estilo de vida poco saludable que redunda en Obesidad-Cáncer.  De manera muy contundente, existe información seria al respecto, permítanme resumir un estudio médico realizado en diferentes ciudades de Italia y España y publicado hace solo unos meses en la revista "Frontiers in Oncology" ** en el cual se ponen de manifiesto algunos elementos sin duda de gran interés.

"La Diabetes Mellitus tipo II (presente hoy día en cerca del 10% de la población mexicana) parece asociarse con un incremento en el riesgo de padecer Cáncer Colo-Rectal, no obstante, su relación en tiempo es aún poco clara, así mismo hay información limitada sobre el papel que pueden jugar los medicamentos para contrarrestar la Diabetes tipo II y su relación con el propio Cáncer Digestivo…

El estudio analiza y correlaciona a estos medicamentos y el tiempo de exposición a ellos, con el mayor riesgo de presentar Cáncer Colo-Rectal.   Fueron analizados datos comparando dos estudios de casos y controles en Italia y en España entre 2007 y 2013 en 1,147 "casos" con Cáncer Colo-Rectal, confirmado en el estudio de anatomo-patología, adicionalmente, 1,594 personas que fungieron como los "controles".  Se utilizaron análisis estadísticos convencionales y adecuados para este tipo de estudios, se ajustaron los grupos en función de factores socio-económicos que pudieran correlacionar con un mayor riesgo de presentarlo, todo ello con fines de evitar sesgos en la investigación.   De esta forma, un total de 14% de los "casos" y de 12% de los "controles" eran pacientes diabéticos claramente diagnosticados que fueron tratados durante un periodo de por lo menos 15 años. Al hacer la comparación entre los dos "brazos" del estudio, se encontró para los "casos" un riesgo de 1.21 mayor que para los "controles" de padecer Cáncer Colo-Rectal.  En los pacientes con tratamiento por 15 años o más, el riesgo fue de 1.49 Este riesgo fue de 1.53 para el Colon proximal, de 0.94 para el Colon distal y de 1.32 para el Recto.

Por otro lado, el riesgo de cáncer de colon se vio reducido en 0.47 de los pacientes que utilizan Metformina en el control de su diabetes y se vio incrementado en aquellos que son tratados con insulina en 2.20."  Esta asociación numérica, al menos debe "alertar" sobre el hecho de las desventajas de utilizar Insulina por periodos prolongados y sugiere que la metformina pudiera tener un papel protector en la prevención del riesgo de cáncer de colon y recto. Interesante resulta saber también que medicamentos para otros usos como la metformina, o también reportes (en otros estudios) de algunos anti-inflamatorios como "Celecoxib" puedan jugar un papel en la prevención del cáncer en este sitio y en muchos otros más, donde de hecho, se encuentran estudios en curso en el mundo entero.

Pero vamos a lo práctico, a los que si podemos hacer para prevenir o reducir riesgos de contraer Cáncer de Colon y Recto: Empiezo por decir que la asociación entre factores heredados y cáncer no supera el 20% de los casos, luego entonces, podemos afirmar que el 80% de los casos se presentaran de manera "esporádica" o quizás, mejor dicho, "inducida" por factores externos que por lo general nosotros mismos generamos.
Estos son 7 ejemplos de lo que NO DEBEMOS HACER:

1) Un bajo consumo de fibra, de verduras y leguminosas en nuestra dieta cotidiana (por supuesto que podemos incorporar a nuestra alimentación regular estas medidas y reducir con ello los riesgos)
2) Un alto consumo de grasa de origen animal y de carnes rojas (ya he mencionado en otras publicaciones de Innova en Salud, que las asociaciones internacionales recomiendan un consumo no mayor a 500 gr. fraccionados en el transcurso de una semana)
3) La falta de regularidad en el consumo de los componentes de la llamada "dieta mediterránea, es decir 2 copas de vino tinto para la mujer y 3 para el hombre al día, aceitunas, aceite de oliva, salmón, frutas y legumbres y evitar el consumo de refrescos de cola y/o bebidas azucaradas.
4) Sobrepeso u obesidad como resultado de una incorrecta alimentación y hábitos erróneos como el consumo de comida "chatarra" (cerca del 70% de los adultos en México tenemos sobrepeso u obesidad)
5) Falta de una rutina de ejercicio físico de al menos 30 minutos 5 veces a la semana como lo recomienda la Asociación Internacional contra el Cáncer desde el año 2005.
6) Fumar y tomar bebidas alcohólicas en exceso
7) Un mal manejo del estrés que influye de manera directa y negativa en nuestro Colon (canalízalo adecuadamente con actividades lúdicas, deportivas o artísticas, no solo hay que vivir para "perseguir la chuleta").

Modificar favorablemente los malos hábitos antes señalados y realizar una rutina de estudios de "Tamizaje" ya pre-establecidos, pueden reducir los riesgos de morir por cáncer de colon.

Al hablar de estudios de tamizaje nos referimos a estudios de rutina para cuando alcanzamos los 40 años de edad y que en el caso de estos Canceres de la porción baja de nuestro sistema digestivo, incluyen la búsqueda de sangre oculta en heces (Guayaco) en el laboratorio y en no pocas ocasiones la Colonoscopia diagnostica, ello particularmente en personas con síntomas de Colitis que son prolongados, inespecíficos y/o intermitentes o que tienen antecedentes familiares presentes.  Esto permitirá desde luego, conocer en primera instancia si tenemos o no un problema o alguna peculiaridad que debamos vigilar.  Son sin duda el método más adecuado para el diagnóstico oportuno de este tipo de cáncer, antes de que sea demasiado tarde.

Pongámonos "las pilas", el Cáncer de Colon y Recto crece en frecuencia en nuestro país a pasos "agigantados", se presenta prácticamente por igual en hombres y en mujeres, es más común después de los 40 años, pero personas más jóvenes no estas exentas de presentarlo.  Ocupa ya una de las tres primeras causas de Cáncer en nuestra población y nadie, absolutamente nadie, estamos fuera del riesgo de poderlo padecer.   En la mayoría de los casos, nosotros mismos podemos evitarlo o bien reducir considerablemente las posibilidades de padecerlo simplemente al mejorar nuestro estilo de vida y nuestra alimentación.

Recuerda: el que no tiene tiempo para cuidar su Salud, deberá tener tiempo y dinero para atenderla cuando la pierda.

** (Bibliografía): Valentina Rosato, Alessandra Tavani, Esther Gracia-Lavedan et al, Type 2 Diabetes, Antidiabetic Medications, and Colorectal Cancer Risk: Two Case-Control Studies form Italy and Spain… Frontiers in Oncology: 06, October, 2016.pp: 1-6.

¿QUÉ TIENES QUE HACER PARA NO TENER CÁNCER?
1ª. Parte: Cáncer de Colon y Recto

Dr. Homero Fuentes de la Peña
Oncólogo Medico
Presidente Fundador Pro Oncavi A.C.
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